Al volver la esquina todo es
silencio, las nubes abrirán sus fauces crueles devorarán
hambrientas cuerpos desnudos, y parirán febriles madres
pacientes.
Te sentirás feliz sin tú saberlo, el agua
limpiará tu cruel herida se mantendrán alerta nuestros
besos, madurarán despacio nuestras prisas.
Y volveré
desnuda la esquina de mi barrio, inquieta miraré siempre
callada y yo me sentiré ausente a tu lado, porque fuera de mi
no importa nada.
Al volver tu esquina me voy
evaporando, las rocas llorarán sangre perdida los gritos de
dolor momentos vanos, deseos de una cruel vida vacía.
El
cruzará una esquina tembloroso, buscando algún desván en su
conciencia rozando con su amor nuestras envidias, quizá esté
perdiendo la cabeza.
Cada uno nuestra esquina
defendemos, del agravio del dolor de las mentiras de los besos
de los judas de las gentes, intentando no morir en una esquina.
Ladera de diosa inusual-mente frívola amante
amada, inquietante en su quietud ardiente y cabizbaja bajo el
sol, enemiga potencial de todo ser viviente, desnuda energía
hiriente fuerte en su soledad, amante, oculta la
muerte. Prepotente en su inocencia ante miles de miradas
calladas, muertos en vida, sin voz, un voto ganado a la
miseria cuando nada pide y todo entrega, caprichosa lo
arrebata causando tristezas, aquel que te quiera hallar abrirá
las puertas de tu despensa.
Mientras...la
vida danza, canta
se regocija
en su esencia
y ama para
sentirse viva.
Regala sus suaves formas al poeta enamorado al agricultor
empobrecido al arquitecto enriquecido al místico subyugado, al
niño que nunca crece al hambriento de poder al muerto en
vida víctima fiel. Latido vivo de miles creyentes casi
siempre indiferentes a la cruda realidad, el mísero vecino
sufriente conformándose con nada por que en ella ha encontrado
todo su poder. Ladera de diosa fiel.
P.D: dedicado a los amigos MªLuz, Juan, Susanna, Angela, Adela, Jose, y a todos aquellos que continúan luchando por superar cualquier tipo de enfermedad.